Inclusión
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Derribando barreras
En Chile, las leyes de inclusión laboral buscan garantizar el acceso equitativo al trabajo para personas con discapacidad y asignatarios de pensión de invalidez.
Las Leyes 21.015 y 21.275, hasta la reciente Ley 21.690 (vigente desde 2025), establecen la obligación para empresas con 100 o más trabajadores de reservar al menos un 1% de su dotación para este grupo. Además, se exige contar con un gestor de inclusión certificado, una política interna activa y un programa de capacitación anual para todo el personal
Sin embargo, esta normativa no solo refuerza derechos fundamentales, sino que también es una oportunidad para impulsar transformaciones profundas en las organizaciones y su cultura. Se trata de derribar prejuicios y abrir espacios para el talento diverso, reconociendo que las barreras no están en las personas, sino en los entornos y ne los sesgos inconscientes que nos afectan a todos.
Integrar a personas con discapacidad en equipos de trabajo aporta perspectivas innovadoras, fortalece la cohesión y enriquece la capacidad de las empresas para adaptarse a los desafíos de un mundo cada vez más competitivo y diverso.
Importancia de la normativa para las empresas
El incumplimiento de estas leyes puede significar multas que llegan a superar los $500 millones en 5 años, además de un daño reputacional difícil de revertir. Sin embargo, su implementación real puede generar un impacto positivo que trasciende el ámbito legal, convirtiéndose en una oportunidad estratégica para crecer con propósito.
La inclusión laboral no es solo una obligación, es una decisión consciente de construir organizaciones más humanas, sostenibles y preparadas para liderar el futuro.